Hipotético error de Alekhine en la defensa francesa que perdió en San Petersburgo 1914

Por: Detroy H. Arjona Escalona. Gibara, Cuba 2017

detroyarjona@gmail.com

En el gran torneo de San Petersburgo 1914 Alexander Alekhine tuvo que enfrentar, con piezas negras, seis embestidas rivales que pretendieron alcanzar la victoria con el empleo del peón rey. En cuatro ocasiones el ruso nacionalizado francés ripostó con la defensa francesa, y en el subtotal de las aperturas abiertas y semiabiertas con colores oscuros trabajó para (+3 –1 =2). En definitiva, en lo global del evento el gran Alekhine sólo perdió cuatro partidas, dos per cápita con Lasker y Capablanca, adjudicándose así el tercer lugar de la liza.

Veamos la partida objeto de estudio:

Obtener Partida

Capablanca – Alekhine [C12]

San Petersburgo 1914

[Benito López Esnaola]

1.d4 e6 2.e4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 h6 (una barbaridad en plena apertura) 5.Axf6 Dxf6 6.exd5 Ab4 7.Ab5+ c6 8.dxc6 Cxc6 9.Cge2 0–0 10.0–0 Td8 11.Ce4 Dh4 12.Axc6 bxc6 13.f4 Aa6 14.c3 Af8 15.De1 Dh5 16.Tf2 c5 17.Cxc5 Axc5 18.dxc5 Dxc5 19.Cd4 Td5 20.h3 [Fracasaba la combinación 20.Cxe6 fxe6 21.Dxe6+ Rh7 22.Dxa6 Td2] 20…Tad8 21.De3 e5 22.fxe5 Txe5 23.Df3 De7 24.Cc6 Te1+ 25.Txe1 Dxe1+ 26.Rh2 Td7 27.Cd4 Ad3 28.Dg3 Db1 29.Db8+ Rh7 30.De8 Tb7 31.Ce6! Ab5 [31…fxe6 32.Tf8 g5 33.Th8+ Rg7 34.Df8+ Rg6 35.Txh6#] 32.Dc8 Te7 33.Cf8+ Rg8 34.Cd7+ Rh7 35.Dc5! De1 36.Df5+ Rg8 37.Dxb5 Txd7 [37…Dxf2 38.Db8+ Rh7 39.Cf8+ Rg8 40.Cg6+] 38.Te2! Dd1 39.Te8+ Rh7 40.Df5+ g6 41.De5! f6 42.Dxf6 Dd6+ 43.Dxd6 Txd6 44.Te7+ Rg8 45.Txa7 1–0

En el año 1958 la editorial española “R. Aguilera” dio continuidad a la publicación de textos muy valiosos, correspondientes a la serie de Grandes Certámenes del Ajedrez; que fue iniciada con el de Nottingham 1936, le siguió el de Semmering–Baden 1937, llegando al de San Petersburgo 1914.

En sus comentarios de la partida en cuestión, Benito López Esnaola calificó la cuarta jugada de las negras como “una barbaridad en plena apertura”. ([1])

Entonces me asaltó la duda, y una pregunta quedó en mi mente esperando por la respuesta más adecuada: ¿le asistía o no la razón al comentarista cuando evaluó (4…h6) con el signo de interrogación?

En la actualidad el ajedrez se ha difundido como nunca, y goza del espaldarazo de la computación. Casi todos podemos acceder a voluminosos gigabytes de información ajedrecística, y ya no es tan difícil desentrañar lo que durante años pudo estar oculto para la gran mayoría.

A través de las siguientes lists ampliadas quisiera conducir a los lectores a compartir mis propias conclusiones:

  • Previo al encuentro de Buenos Aires 1927, Alekhine había hecho un estudio sobre el estilo de Capablanca, único hasta entonces, que luego se convertiría en una segura guía de acción para todos aquellos que en el transcurso de los años se vieron en una situación semejante. Un material de rigor y profundidad que ciertamente recogía la esencia del poder de Capablanca y las debilidades que su juego tenía. ([2])

 

  • Luego de proclamarse campeón del mundo; Alekhine declararía: «En cuanto a mi victoria sobre Capablanca, se la debo, antes que nada, a mi superioridad en el terreno psicológico. Capablanca jugaba confiando casi exclusivamente en su rico talento intuitivo.

Pero actualmente para afrontar la lucha ajedrecística se requiere un sutil conocimiento de la naturaleza humana, la comprensión de la psicología del oponente. Antes sólo se jugaba con piezas, pero lo cierto es que también nos enfrentamos a un rival concreto, con su voluntad, su sistema nervioso, sus peculiaridades individuales y, por último -pero no menos importante-, con su vanidad.» ([3])

  • Posterior a San Petersburgo 1914 Alekhine estuvo dudando, hasta última hora, si participar en Mannheim en el 19 Congreso de la Unión Alemana de ajedrez de ese mismo año. Explicó que necesitaba saber si Capablanca jugaría el torneo, y que sólo estaba dispuesto a jugar si el cubano no participaba. «Por el momento soy más débil que Capablanca y finalizar por debajo de él no entra dentro de mis intereses.» Admitió francamente que, dentro de algunos años, pensaba jugar un encuentro con Capablanca por el campeonato mundial; y que, por tanto, era muy importante para él crear una opinión pública favorable sobre el asunto. Alekhine tenía una profunda predicción estratégica de que Lasker sería reemplazado por Capablanca, y que había llegado a esa conclusión tras la victoria de Capa en San Sebastián 1911. ([4])

 

  • Capablanca expresó de Alekhine: «Posee la más notable memoria ajedrecística que haya jamás existido. Se dice que recuerda de memoria todas las partidas jugadas por los mejores maestros en los últimos 15–20 años.» ([5])

Al estudiar las partidas del tercer campeón mundial (lo cual es muy cómodo si se utiliza el software ChessBase con la Mega Database), es posible advertir una merma en los resultados de Capablanca en la defensa francesa, tanto con blancas como con negras. ¡Y que sorpresa al encontrar esta otra partida jugada cinco años antes que la de 1914!:

 

Capablanca – Gerwig,AH [C12]

Pittsburgh (simultánea) 1909

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 h6 5.Axf6 gxf6 6.exd5 exd5 7.Df3 Ae6 8.Ad3 f5 9.Axf5 Df6 10.Axe6 Dxf3 11.Cxf3 fxe6 12.0–0 [Las blancas tienen peón de ventaja, y además la pareja de piezas menores homogénea… ¡Están más que ganadas!] 12…Cc6 13.Ce5 [13.Tfe1 prosigue con el desarrollo, ¡y ataca!] 13…Cxe5 14.dxe5 Rd7 15.Tfe1 Ab4 16.Te3 Taf8 17.Tg3 Tf5 18.Te1 d4 19.Td1 c5 20.a3 Axc3 21.bxc3 Txe5 22.cxd4 Td5 23.c3 e5 24.Tgd3 c4 25.Tg3 [25.T3d2] 25…exd4 26.cxd4 Te8 27.h3 Te4 28.Tg7+ Rc6 29.Tg6+ Td6 30.Txd6+ Rxd6 31.d5 b5 32.Tb1 a6 33.a4 Rc5 34.axb5 axb5 35.g4 c3 36.f3 c2 37.Tc1 Tc4 38.h4 b4 39.g5 b3 0–1

Según Daubar el resultado de Capablanca en esa simultánea fue de (+41 –2 =5). ¡Y he ahí una de sus derrotas, nada más y nada menos que contra la defensa francesa! ([6])

Coincidencia o no…, con lo que hoy se sabe, el aquello de que Alekhine haya repetido la cuarta jugada tiene una mayor tendencia a considerarse como preparación casera de matiz psicológico, que al hecho en sí de constituir una jugada antiteórica o errónea.

Me niego a creer que el avance del peón torre (4…h6) haya sido una barbaridad en plena apertura.

¡Alekhine fue un bárbaro como ajedrecista!, pero en el mejor sentido de las acepciones de esa palabra. Era un extraordinario e incansable buscador de su verdad, que causaba admiración y asombro entre sus seguidores. Obsesionado sin límites en derrotar a Capablanca y conquistar para siempre el título de campeón mundial de ajedrez; no escatimó en sondear, explorar e investigar cielo, mar y tierra de las 64 casillas.

Comenzó abajo en el duelo francés de por vida versus Capablanca, pero a la hora cero obtuvo gratificante recompensa. Abrió el marcador con sensacional victoria en la primera partida del match de Argentina, y cerró por todo lo alto con el punto obtenido en AVRO 1938. Soñó con hallar alguna debilidad o grieta en la coraza ajedrecística del genial cubano, ¡y la vida demostró que lo hizo con los ojos bien abiertos! El score “a la francesa” le favoreció (+2 –1 =2).

Seguidamente les presento otros ejemplos relacionados con la jugada (4…h6), en todo caso, ¡de una francesa que debe ser defendida con pericia y valentía!

Kahn,Jaime – Bolbochan,Jacobo [C12]

Buenos Aires 1959

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 h6 5.Axf6 Dxf6 6.exd5 Ab4 7.Ab5+ c6 8.dxc6 bxc6 9.Ac4 0–0 10.Cf3 Td8 11.De2 Ab7 12.0–0 Axc3 13.bxc3 c5 14.Tfd1 Axf3 15.Dxf3 Dxf3 16.gxf3 Cc6 17.Ab5 Tac8 18.Td2 cxd4 19.Axc6 Txc6 20.cxd4 Tc4 21.Tad1 Td5 22.Rg2 Tg5+ 23.Rf1 Ta5 24.Ta1 Ta3 25.Td3 Txd3 26.cxd3 Txd4 27.Re2 Ta4 28.Re3 e5 29.a3 g5 30.Re2 Rg7 31.Rd2 Rf6 32.Re2 Rf5 33.h3 f6 34.Re3 Rg6 35.Re2 a5 36.Rf1 Th4 37.Rg2 Td4 38.Td1 Rf5 39.Rf1 Th4 40.Rg2 Ta4 41.Ta1 Rf4 42.Ta2 h5 43.Ta1 Td4 44.Td1 f5 45.Tc1 Txd3 46.Tc4+ Td4 47.Tc5 Ta4 48.Tc3 g4 49.hxg4 hxg4 50.fxg4 Rxg4 51.Tg3+ Rf4 52.Tc3 Re4 53.Te3+ Rd4 54.Rf3 Tc4 55.Te1 Tc3+ 56.Rg2 Txa3 57.Tc1 a4 58.Rf1 Tc3 59.Ta1 a3 60.Re2 Tc2+ 0–1

Morozevich,Alexander (2707) – Glek,Igor V (2575) [C12]

Open de Mainz Ordix (Ajedrez Rápido) 2005

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 h6 5.Axf6 Dxf6 6.exd5 Ab4 7.Ab5+ c6 8.dxc6 bxc6 9.Ae2 0–0 10.Cf3 c5 11.0–0 Td8 12.Ce4 Df4 13.a3 Dxe4 14.axb4 cxb4 15.Cd2 Db7 16.Af3 Cc6 17.Cb3 Db6 18.c3 bxc3 19.bxc3 Tb8 20.Cc5 Ce5 21.Ae2 Cd7 22.Ca6 Axa6 23.Txa6 Db2 24.Tc6 Tbc8 25.Txc8 Txc8 26.c4 Td8 27.d5 Cb6 28.Te1 Db4 29.Db1 Dxb1 30.Txb1 exd5 31.c5 Cc4 32.Td1 Ca5 33.Af3 Tc8 34.Txd5 Rf8 35.g3 ½–½

Van den Doel,Erik (2587) – Glek,Igor V (2575) [C12]

Open de Vlaardingen (Ajedrez Rápido) 2005

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 h6 5.Axf6 Dxf6 6.Cf3 Ab4 7.Ad3 c5 8.exd5 exd5 9.0–0 Axc3 10.bxc3 0–0 11.Ce5 Cc6 12.Cxc6 Dxc6 13.Te1 c4 14.Ae2 Te8 15.Af3 Af5 16.Dd2 Ae4 17.Axe4 dxe4 18.d5 Dc5 19.Tad1 Tad8 20.Dd4 Dxd4 21.Txd4 b5 22.Rf1 Te5 23.Texe4 Txe4 24.Txe4 Txd5 25.Te8+ Rh7 26.Re2 Td6 27.Tb8 a6 28.a4 Te6+ 29.Rd2 Td6+ 30.Re2 Te6+ 31.Rd2 Td6+ ½–½

So,Wesley (2411) – Zhou,Weiqi (2435) [C12]

Manila 2006

1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Cf6 4.Ag5 h6 5.Axf6 Dxf6 6.exd5 Ab4 7.dxe6 Axe6 8.Cf3 0–0 9.Ae2 c5 10.0–0 Td8 11.Ce4 Df4 12.Cg3 cxd4 13.c3 Ac5 14.Ad3 Cc6 15.Ce2 Dd6 16.Da4 Ce5 17.Cxe5 Dxe5 18.c4 a6 19.Cg3 Dc7 20.Ce4 Af8 21.Tac1 Tac8 22.Dd1 b5 23.cxb5 Dxc1 24.Dxc1 Txc1 25.Txc1 axb5 26.b3 b4 27.Rf1 Ad5 28.Cd2 Ae7 29.Tc2 g5 30.Cc4 Rg7 31.Te2 Af6 32.f3 h5 33.Rf2 Ae6 ½–½

CONCLUSIONES

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Para mí el misterio se ha develado, y el hipotético error ha dejado de serlo. Alekhine jugó acorde con sus investigaciones sobre Capablanca, y en plena consonancia con la preparación de turno que había realizado.

Seguramente han de surgir otras preguntas pendientes de respuestas; pero eso…, eso puede ser tema para un próximo trabajo.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

[1]           López Esnaola, B. Gran Torneo de San Petersburgo 1914. Editor R. Aguilera. Madrid, 1958 p. 108

[2]   Sánchez, Miguel A. Capablanca, Leyenda y Realidad. Tomo II. Ediciones Unión. Ciudad de La Habana, 1978 p. 230

[3]           Kasparov, G. Mis Geniales Predecesores. Parte I. Ediciones Merán. Albacete, 2003 p. 418

[4]           Kasparov, G. Mis Geniales Predecesores. Parte I. Ediciones Merán. Albacete, 2003 p. 359

[5]           Kasparov, G. Mis Geniales Predecesores. Parte I. Ediciones Merán. Albacete, 2003 p. 473

[6]           Daubar, J. Así Jugaba Capablanca. Editorial Científico–Técnica. Ciudad de La Habana, 1988 p. 245

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