Yo sí creo en la defensa!

Por: Ing. Detroy H. Arjona Escalona. Gibara, Cuba 2019

detroyarjona@gmail.com

Alguna vez escuché a un ajedrecista aseverar que al segundo campeón mundial de ajedrez, el alemán Emanuel Lasker (1868-1941), se le atribuía la frase que da título a este trabajo.

No puedo decir que con el decursar de los años haya encontrado alguna referencia bibliográfica que certifique tal afirmación. En cambio todo lo leído y aprendido me ha conducido a Wilhelm o William Steinitz (1836-1900), es decir, al bohemio, checoslovaco, austriaco y también norteamericano primer campeón mundial de esta era moderna del ajedrez.

Quizás el detalle resida en lo popular que se tornó determinada caracterización del gran maestro teutón, que lo sintetizaba como un jugador tenaz en la defensa de posiciones difíciles. No obstante, estoy bastante convencido que ha sido Steinitz el pionero de los grandes trebejistas mundiales que calificó sobresaliente en el arte de la defensa ajedrecística.

Por su parte en el ajedrez de barrios continúa siendo un tanto ingrata la tarea de defender posiciones ajedrecísticas cerradas o apretadas. Por lo general el costumbrismo de los aficionados cubanos se muestra intransigente, y echándole mano al vocablo inglés catcher, han incorporado ese anglicismo para criticar a todo aquel que se defiende prolongadamente o gusta de ese estilo.

Aparecen hasta chiflidos cuando -para colmo-, el resultado de la partida resulta en victoria para “ese masoquista” que supuestamente estuvo debajo todo el tiempo.

Hasta “El Tigre” ha cogido lo suyo, y en situaciones como esta última no han faltado las exclamaciones de ¡Petrosián! que, un tanto con fino humor y otras veces con verdadera ligereza, han intentado burlarse del excelso arte profiláctico-defensivo característico del 9no. Campeón Mundial (Tigrán Vartánovich Petrosián, Georgia-Armenia, 1929-1984).

Todo ello en franca comparación con la ausencia de un ajedrez más audaz, romántico-imaginativo, y de sacrificios y combinaciones espectaculares; como el perteneciente a las estrellas Anderssen, Morphy, Alekhine, Tal, Fischer, y más recientemente Kasparov.

 

¡Y nada más injusto!… Dejemos pues que sean los propios “acusados” quienes presenten su autodefensa, a la vez que permitamos la intervención de otros eminentes ajedrecistas partidarios de las doctrinas del Padre del Ajedrez Moderno, creador de la Escuela Posicional.

Steinitz:

«He sacado la conclusión que el juego combinatorio no puede ofrecer un éxito seguro, no obstante dar a veces resultados bellos y sorprendentes. En tales partidas se manifiestan muchos errores, pues un profundo análisis ha revelado que muchas entregas de material son equivocaciones imperdonables, aunque hayan contribuido al éxito

(Citado por Averbach, Yuri. Viaje al reino del ajedrez).

«En los comienzos de mi carrera atacaba sin parar haciendo partidas magníficas que perdía con frecuencia

(Citado por Lebredo, Gerardo et al. Universidad para Todos. Tabloide Los Campeones Mundiales de Ajedrez).

«Me di cuenta que uno no puede ganar una partida por voluntad. El deseo de ganar no se impone en una partida. Analicé varios conceptos sobre el ataque, la defensa, el plan y las variantes, las debilidades tácticas, la acumulación de ventajas ente otras cosas.

No es cuestión de jugadores, sino de estrategias mejores y peores. Al inicio de una partida las dos fuerzas están en equilibrio. Un juego correcto de ambas partes mantiene el equilibrio y conduce inevitablemente al empate. Por lo tanto, un jugador solamente puede ganar como consecuencia de un error del oponente. No existen “jugadas ganadoras”.

En tanto que se mantenga el equilibrio, el atacante -sin importar cuán hábil sea- nunca puede tener éxito frente a una defensa correctamente ejecutada. Dicha defensa tarde o temprano forzará la retirada y reagrupamiento de las piezas atacantes, con lo que el jugador que hasta entonces atacaba sufrirá una inevitable desventaja.

[…] Fui duramente criticado, no comprendían mis conceptos y los despreciaban. Me daba una enorme ventaja encerrarme tras la muralla de peones apoyado por mis piezas…, después sólo era cuestión de esperar. Cuando sus ataques fracasaban era mi momento de acometer, pero de forma pausada, sin tomar riesgos innecesarios. Acumulando esas sutiles y pequeñas ventajas que mis enemigos me otorgaban, sin siquiera imaginarlo, hasta que sus posiciones naufragaban

(Entrevista a Steinitz. http://caissadigital1921.cubava.cu/steinitz-el-genio-que-derroto-a-los-magos/).

Una partida muy profunda (Campeonato Mundial, La Habana 1892. 4ta. partida. Steinitz 1-0 Chigorin. Apertura Española C65. 28 jugadas), que muestra la superioridad de Steinitz sobre sus contemporáneos en el entendimiento global del ajedrez. Superó a su oponente fácilmente, de forma casi imperceptible, sin pasar casi de la tercera fila. […] prototipo del moderno juego de maniobras.

(Citado por Kasparov, Garry. Mis geniales predecesores. Volumen I).

Incluso Alekhine, según su propia admisión, aprendió más de Steinitz que de cualquier otro maestro del pasado. (Citado por Kasparov, Garry. Mis geniales predecesores. Volumen I).

Fischer es más steinitziano en cuanto a imponer (o tratar de imponer) la lógica de la posición, aunque utilizando todas sus reservas y toda su energía

(Citado por Kasparov, Garry. Mis geniales predecesores. Volumen IV).

El estilo de Petrosián era ultra-sólido. No perdía partidas pero no arriesgaba para ganar, y estaba influenciado por las teorías de Nimzówitsch en sus libros Mi sistema y La Práctica de Mi Sistema. Sus partidas son un excelente material didáctico para el estudio de la profilaxis, la sobreprotección y el bloqueo. Sin dudas enriqueció la técnica defensiva y el juego de maniobras posicionales en el medio juego. (García, Silvino et al. Ajedrez Integral. Tomo I).

Petrosián:

«Una vez me visitó un periodista, amigo mío, y le conté mis penas y dudas.

“¿Por qué te critican?” –preguntó él.

“¡Por las tablas me critican, por el estilo me critican, por todo me critican!”

[…] No puedo asegurar que después de esa conversación decidí llegar a ser el Campeón Mundial y luego de 7 años llegué a serlo. Pero la conversación no me fue inútil, hizo aparecer el deseo de demostrar mi razón creadora. En aquella época jugué muchas veces en Moscú y en Armenia, y vi que mis juegos, mis resultados, preocuparon a mucha gente

(Entrevista a Tigrán Petrosián. Algunas palabras en el día del cumpleaños. Revista Jaque Mate. Primer semestre, 1980. Tomado de “64”).

El estilo de Karpov es clásico con elementos de profilaxis que recuerdan a Petrosián. Al igual que Emanuel Lasker, se defiende con tenacidad en las posiciones difíciles. Su repertorio de aperturas lo conforman sólidos e invulnerables esquemas. Es hábil para progresar en las posiciones cerradas y es un excelente finalista. (García, Silvino et al. Ajedrez Integral. Tomo I).

Para finalizar, 10 excelentes partidas representativas del juego defensivo posicional:

Steinitz, W. – Neumann, G. [C25]. Gran Bretaña. Dundee, 1867

1.e4 e5 2.Cc3 Cc6 3.f4 exf4 4.d4 Dh4+ 5.Re2 d6 6.Cf3 Ag4 7.Axf4 Axf3+ 8.Rxf3 Cge7 9.Ae2 0–0–0 10.Ae3 Df6+ 11.Rg3 d5 12.Ag4+ Rb8 13.e5 Dg6 14.Rf2 h5 15.Ah3 f6 16.exf6 Dxf6+ 17.Df3 Dxf3+ 18.gxf3 g6 19.Ce2 Cf5 20.Axf5 gxf5 21.c3 Ad6 22.Af4 Rc8 23.Thg1 Rd7 24.Tg7+ Ce7 25.Tag1 Re6 26.Axd6 Txd6 27.Cf4+ Rf6 28.Cd3 Tb6 29.b3 Th6 30.Ce5 Tb5 31.a4 Ta5 32.b4 Ta6 33.Cd7+ Re6 34.Cc5+ 1–0

Steinitz, W. – Chigorin, M. [C65]. Campeonato Mundial. La Habana, 1892

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 Cf6 4.d3 d6 5.c3 g6 6.Cbd2 Ag7 7.Cf1 0–0 8.Aa4 Cd7 9.Ce3 Cc5 10.Ac2 Ce6 11.h4 Ce7 12.h5 d5 13.hxg6 fxg6 14.exd5 Cxd5 15.Cxd5 Dxd5 16.Ab3 Dc6 17.De2 Ad7 18.Ae3 Rh8 19.0–0–0 Tae8 20.Df1 a5 21.d4 exd4 22.Cxd4 Axd4 23.Txd4 Cxd4 24.Txh7+ Rxh7 25.Dh1+ Rg7 26.Ah6+ Rf6 27.Dh4+ Re5 28.Dxd4+ 1–0

Janowski, D. – Lasker, Em. [B07]. Campeonato del Mundo. Berlín, 1910

1.d4 d6 2.e4 e5 3.dxe5 dxe5 4.Dxd8+ Rxd8 5.Cf3 Ad6 6.Cc3 Ae6 7.Ae3 Cf6 8.0–0–0 Cg4 9.Ag5+ f6 10.Ah4 Cd7 11.h3 Ch6 12.Cb5 Cf7 13.Cxd6 cxd6 14.Cd2 Tc8 15.b3 Re7 16.Rb2 Tc7 17.c4 Thc8 18.Ad3 Cc5 19.Ae2 b5 20.f3 bxc4 21.Axc4 a5 22.Af2 a4 23.Axc5 Txc5 24.Tc1 axb3 25.axb3 Cd8 26.Ta1 Cc6 27.Thc1 Cd4 28.Ta7+ T8c7 29.Tca1 Rd7 30.Txc7+ Txc7 31.Ta6 Re7 32.Tb6 f5 33.Rb1 Axc4 34.Cxc4 fxe4 35.fxe4 Cxb3 36.Cxd6 Cd2+ 37.Ra2 g6 38.h4 Td7 39.Cb5 Cxe4 40.Rb3 Cf6 41.Tc6 Td3+ 42.Tc3 Txc3+ 43.Cxc3 Re6 44.Rc2 Rf5 45.Rd3 Rg4 46.Re3 Rg3 47.h5 gxh5 48.Cb5 h4 49.Cd6 Rxg2 50.Cf5 h3 51.Ch4+ Rg3 52.Cf5+ Rg4 0–1

Marshall, F. – Lasker, Em. [A54]. San Petersburgo, 1914

1.d4 Cf6 2.c4 d6 3.Cc3 Cbd7 4.Cf3 e5 5.e3 Ae7 6.Ad3 0–0 7.Dc2 Te8 8.0–0 Af8 9.Cg5 g6 10.f4 exd4 11.exd4 Ag7 12.f5 Cg4 13.Cf3 c5 14.fxg6 fxg6 15.h3 cxd4 16.Ag5 Ce3 17.Df2 Db6 18.Cd5 Cxd5 19.cxd5 Cc5 20.Tad1 Ad7 21.Dh4 Aa4 22.Axg6 hxg6 23.Ad8 Dxd8 24.Cg5 Dxg5 25.Dxg5 Axd1 26.Dxg6 Ac2 27.Dxc2 d3 28.Dd1 a5 29.Dg4 Tf8 30.Td1 Tae8 31.Dg6 Te2 32.Tf1 d2 33.Txf8+ Rxf8 34.Dxd6+ Rg8 35.Dd8+ Rh7 36.Dh4+ Ah6 0–1

Botvinnik, M. – Capablanca, J.R. [A30]. Moscú, 1936

1.Cf3 Cf6 2.c4 e6 3.g3 b6 4.Ag2 Ab7 5.0–0 c5 6.b3 Cc6 7.Ab2 Ae7 8.Cc3 0–0 9.d4 Cxd4 10.Cxd4 Axg2 11.Rxg2 cxd4 12.Dxd4 Dc7 13.e4 Tad8 14.Tad1 Db7 15.f3 Ce8 16.Td2 f5 17.Tfd1 Ag5 18.Td3 Af6 19.e5 Ae7 20.Df2 Tf7 21.Dd2 Ab4 22.a3 Af8 23.Ce2 Cc7 24.Cf4 g6 25.h4 b5 26.cxb5 Dxb5 27.Tc1 Db7 28.Txc7 Dxc7 29.Cxe6 dxe6 30.Txd8 f4 31.g4 De7 32.Rh3 Db7 33.Dd3 Rg7 34.b4 a5 35.b5 a4 36.g5 Ac5 37.Td6 Axd6 38.exd6+ Rf8 39.Af6 Re8 40.Ae7 Tf5 41.Dc3 Rd7 42.b6 Dc6 43.Dg7 Dxf3+ 44.Rh2 Dg3+ 45.Rh1 Dxh4+ 46.Rg1 De1+ 47.Rh2 Rc6 48.Db2 Td5 49.Dc2+ Rb5 0–1

Thomas, G.A. – Capablanca, J.R. [C73]. Nottingham, 1936

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 d6 5.Axc6+ bxc6 6.d4 f6 7.Ae3 Ce7 8.Cc3 Cg6 9.Dd2 Ae6 10.b3 d5 11.0–0 dxe4 12.Cxe4 Ad5 13.Cg3 Axf3 14.gxf3 Ch4 15.Dd3 Cxf3+ 16.Rh1 Cxd4 17.De4 Dd5 18.Dxd5 cxd5 19.Axd4 exd4 20.Tad1 Ac5 21.Cf5 Rf7 22.Cxd4 The8 23.c3 Te5 24.Td3 Tae8 25.a4 Axd4 26.Txd4 c5 27.Td2 Tb8 28.Tb1 a5 29.Rg2 Re6 30.Tc2 Rd6 31.f3 g5 32.Rg3 h5 33.h4 gxh4+ 34.Rxh4 Te3 35.Rg3 c4 36.b4 axb4 37.cxb4 Tb3 0–1

Znosko Borovsky, E. – Alekhine, A. [C87]. París, 1933

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 Cf6 5.0–0 d6 6.c3 Ad7 7.Te1 Ae7 8.d4 0–0 9.Cbd2 Ae8 10.Axc6 Axc6 11.dxe5 dxe5 12.Cxe5 Axe4 13.Cxe4 Dxd1 14.Cxf6+ gxf6 15.Txd1 fxe5 16.Ah6 Tfd8 17.Rf1 f5 18.Txd8+ Txd8 19.g3 Rf7 20.Ae3 h5 21.Re2 Re6 22.Td1 Tg8 23.f3 h4 24.Af2 hxg3 25.hxg3 Th8 26.Ag1 Ad6 27.Rf1 Tg8 28.Af2 b5 29.b3 a5 30.Rg2 a4 31.Td2 axb3 32.axb3 Ta8 33.c4 Ta3 34.c5 Ae7 35.Tb2 b4 36.g4 f4 37.Rf1 Ta1+ 38.Re2 Tc1 39.Ta2 Tc3 40.Ta7 Rd7 41.Tb7 Txb3 42.Tb8 Tb2+ 43.Rf1 b3 44.Rg1 Rc6 45.Rf1 Rd5 46.Tb7 e4 47.fxe4+ Rxe4 48.Txc7 Rf3 49.Txe7 Txf2+ 50.Re1 b2 51.Tb7 Tc2 52.c6 Rg3 53.c7 f3 54.Rd1 Txc7 55.Txb2 f2 0–1

Mallison, H. – Alekhine, A. [C87]. Jubilee Congress Premier Plymouth, 1938

1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3.Ab5 a6 4.Aa4 d6 5.c3 Cf6 6.d4 Ad7 7.0–0 Ae7 8.Te1 0–0 9.Cbd2 Ae8 10.Cf1 Cd7 11.Ce3 Cb6 12.Ab3 Rh8 13.Cd5 Ad7 14.Cxe7 Dxe7 15.Ae3 Ag4 16.h3 Ah5 17.d5 Cb8 18.g4 Ag6 19.Ag5 f6 20.Ad2 Af7 21.Rh2 C8d7 22.De2 c6 23.c4 a5 24.Ac2 Tfc8 25.Ac3 cxd5 26.cxd5 Cc5 27.Tg1 Cba4 28.Axa4 Cxa4 29.De3 b5 30.a3 Cxc3 31.bxc3 Da7 32.Tge1 Dc5 33.Dxc5 Txc5 34.Te3 Tac8 35.a4 g6 36.axb5 Txb5 37.Cg1 f5 38.f3 f4 39.Te2 Txc3 40.Tea2 a4 41.Rg2 Ae8 42.Ce2 Te3 43.Tc1 a3 44.Tc8 Tb2 45.Txe8+ Rg7 46.Txb2 axb2 47.Cc3 Txc3 48.Tb8 Tc2+ 0–1

Florian, J. – Alekhine, A. [C41] Praga, 1943

1.e4 e5 2.Cf3 d6 3.d4 Cd7 4.c4 g6 5.Ag5 f6 6.Ae3 Ch6 7.h3 Cf7 8.Cc3 Ag7 9.Dd2 Cf8 10.0–0–0 b6 11.c5 Ce6 12.dxe5 fxe5 13.Ab5+ Ad7 14.Dd5 0–0 15.c6 Ac8 16.h4 h6 17.Ac4 Cc5 18.Dd2 Ae6 19.Ad5 Axd5 20.exd5 e4 21.Axc5 bxc5 22.Cxe4 Tb8 23.Cc3 Ce5 24.Cxe5 Axe5 25.Dc2 Df6 26.h5 g5 27.The1 Dxf2 28.Dg6+ Ag7 29.Te2 Df4+ 30.Tdd2 Txb2 31.De4 Tb4 32.Dxf4 Tfxf4 33.Td3 Tbc4 34.Rc2 Tfd4 35.Tf3 Ae5 36.Txe5 dxe5 37.Td3 e4 38.Te3 Txd5 39.Txe4 Txe4 40.Cxe4 Te5 41.Cc3 Te6 42.Cd5 Rf7 43.Cxc7 Txc6 0–1

Petrosián, T. – Spassky, B. [E66]. Campeonato Mundial. Moscú, 1966

1.Cf3 Cf6 2.g3 g6 3.c4 Ag7 4.Ag2 0–0 5.0–0 Cc6 6.Cc3 d6 7.d4 a6 8.d5 Ca5 9.Cd2 c5 10.Dc2 e5 11.b3 Cg4 12.e4 f5 13.exf5 gxf5 14.Cd1 b5 15.f3 e4 16.Ab2 exf3 17.Axf3 Axb2 18.Dxb2 Ce5 19.Ae2 f4 20.gxf4 Ah3 21.Ce3 Axf1 22.Txf1 Cg6 23.Ag4 Cxf4 24.Txf4 Txf4 25.Ae6+ Tf7 26.Ce4 Dh4 27.Cxd6 Dg5+ 28.Rh1 Taa7 29.Axf7+ Txf7 30.Dh8+ 1–0

Si hubiese jugado ajedrez Eric From

Ajedrez.

Una actividad donde los problemas deben ser resueltos: con la razón, con la imaginación y con la conciencia. Una necesidad de realizar, de que lo que se hace tenga impacto, despierte interés y sea objeto de una respuesta de los demás. El principio de efectividad se hace presente por el amor y el trabajo productivo.

Ajedrecista.

Un ser en busca de respuestas. Hay quien convierte la existencia en un simple medio de sobrevivencia para alcanzar el éxito, justifican con este esfuerzo la razón de su existencia. Se halla quien vive creándose a sí mismo hasta lograr la armonía con la existencia. Se mudan del egocentrismo, esto los impulsa a un nuevo salto hacia mejores búsquedas, a la experiencia de unidad con todo lo que existe para llegar a ser. Buscan también el desarrollo óptimo de la totalidad del medio social. Responden al dilema de la existencia con la mejor de las respuestas; estar siendo.

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Capo Vera Menchik

 Vera Francevna Mencikova nació en Moscú, su madre es británica y su padre checoslovaco, como es lo usual, él quien le enseña a jugar al ajedrez a la edad de nueve años. Debido a la revolución rusa, la familia entera se trasladó a Hastings Inglaterra, donde Vera se inscribe en el club de la localidad. Ahí conoció a Macrozy convirtiéndose este ajedrecista, en su entrenador. Con solo15 años Francevna gana el campeonato femenino británico. Se dice de ella, que es generosa en las derrotas y modesta en las victorias. Su rating actual es de 2390.

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Saveliĭ Grigorevitch Tartakower

Un solitario en el mundo del ajedrez.

Tartakower nació en Rostov del Don, Rusia. El padre de Tartakover un próspero mercader, austriaco y su madre polaca. Los hermanos Tartakover fueron cuatro; dos hombres y dos mujeres. A Tartakover le enseña ajedrez su padre.

Sawielly Tartakower es poseedor de una cultura, excepcional, su personalidad es fascinante; ingenioso, autor de frases penetrantes, ocurrentes y llenas del mejor humor, tales como: “Perdí la primera partida porque que me dolía la muela, la segunda porque tenía migraña la tercera porque tuve un ataque de reuma, la cuarta porque me sentía muy mal, y la quinta, ¿bueno es que tengo la obligación de ganarlas todas?” o como esta: “En una partida de ajedrez a veces juegan más de cuatro caballos”.

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De cómo jugué mejor que Kasparov, pero…

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Enviado por: Amado Jesus Ravelo Peña

Mar.30,2017

Garry Kasparov

Idea Original: MI Humberto F. Pecorelli

En el Torneo de Wijk Aan Zee 1999 Garry Kasparov registró una brillante actuación. Triunfó con 10 puntos de 13 posibles y dejó para la historia bellas partidas como su triunfo sobre Veselin Topalov en la cuarta ronda, sin dudas, entre sus mejores producciones.

En la novena ronda, quizás adormecido por su impresionante paso, cayó ante Iván Sokolov en el lado negro de una Defensa Nimzoindia, pero no se trata de la derrota en sí, sino la forma en que sucedió. En su libro “Kasparov on Kasparov” el 13er Campeón Mundial relata cómo en un momento dado de la partida olvidó la continuación correcta de las negras (se refiere a 21…Rf8! en lugar de 21…Txh7) en una variante teórica ya conocida por él desde la infancia, hecho que lo condujo a una posición irremediablemente perdida.

Desde bien joven Kasparov se caracterizó por su excelente memoria y una sofisticada preparación teórica en el campo de las aperturas, entonces, ¿Cómo pudo suceder tal cosa? Sencillamente es un ser humano. [Read more…]

Frases célebres de ajedrez: Capablanca

05/03/2017 – Siempre son interesantes esas frases que se han hecho famosas con el transcurso del tiempo, porque expresan con sencillez y originalidad diferentes aspectos que engrandecen el ajedrez. Las hay técnicas e instructivas, filosóficas o de cultura ajedrecística. Tienen una cosa en común: hacen que nos paremos a penar un momento y a veces hasta aprendemos algo.
Tomado de “Noticias de Ajedrez”

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Entrevista con Wesley So

por Sagar Shah (7/1/2017)  Enviado por: Armando A. Pérez

Si hubiera que decidir quién ha hecho especialmente bien las cosas en 2016, sin duda uno de los primeros de la lista sería el filipino­americano Wesley So. El gran maestro de 23 años ganó dos supertorneos: la Copa Sinquefield y el Chess Classic de Londres. Ha contribuido a la medalla de oro del equipo olímpico de EE.UU., ha ganado la medalla de oro olímpica individual y también el Grand Chess Tour.

Sagar Shah: Wesley, 2016 te ha traído unos resultados fantásticos: ganaste la Copa Sinquefield, te coronaste campeón olímpico con el equipo de EE.UU. y además ganaste la medalla de oro individual en la Olimpiada en Bakú. ¿Cuál ha sido la victoria más importante para ti?

Wesley So: Es una pregunta difícil de contestar. Me había propuesto no quedar último en la Copa Sinquefield. Fue una experiencia horrible la que tuve en 2015. Por lo tanto, sentía cierta tensión. Fue una alegría indescriptible cuando me coroné campeón de la edición de 2016. Fue un torneo grandioso para mí.

Clic para obtener el Articulo Completo: Entrevista con Wesley So

Voz de Capablanca en vídeo. Y otras cosas en su natalicio para ti.

Por: Jose Guillermo De la Rosa Solorzano

Un 19 de noviembre de 1888, nació el genial Jose Raúl Capablanca. Muy bueno ha sido para mí poder ver a través del Youtube videos donde escuchas la voz de Capablanca en una mini-entrevista que le hiciera el Radio Reportero Han Hollander a él y a Max Euwe antes del Match con Alekhine en 1935.

También videos donde lo vez dado simultaneas, comentado algo con Lasker, Botvinnik y Flohr (aunque ahí no escuchas su voz). Vi la película donde él en persona participa. Los descargué todos, así como unas cuantas fotos. Si alguien tiene MEGA en Cuba yo le puedo enviar esos materiales.